JUR-340 sub esp La llave a la felicidad
Mi cuñado volvió a perder su empleo y terminó refugiándose en nuestra casa. El ambiente era insoportable; mi esposo no perdía oportunidad para humillarlo, llamándolo inútil y burlándose de su falta de experiencia con las mujeres. Vi cómo su confianza se desmoronaba hasta hundirse en un pozo de depresión absoluta.
Sabía que lo único que necesitaba era un poco de seguridad en sí mismo, pero él estaba convencido de que su problema solo se resolvería de una forma. Cuando me lo propuso, sus ojos no buscaban pasión ni deseo; era una súplica de pura necesidad. Me explicó que yo era la guardiana de su salida, que la llave debía entrar en la cerradura para poder abrir, por fin, la puerta a su felicidad. Me sentí tan culpable, tan responsable de su dolor, que no pude negarle el acceso. Pero en el momento en que giró la llave y cruzó ese umbral, supe que ya no habría vuelta atrás para ninguno de los dos.
Descargar: No disponible